jueves, 8 de julio de 2010

Mientras miraba al mar, escuché...

Este domingo pasado estaba sentada mirando al mar en el mirador junto al Naútico, haciendo tiempo para ir a comer con mi familia, pensando si en la playa había mucha gente, cómo estaría la temperatura del agua... cuando a mi lado se sentó un matrimonio mayor. Aunque no quieras, escuchas la conversación. Estábamos sentados en bancos corridos de madera y ellos hablaban alto.

Mira Fulanita, le decía el marido, "¿el de la gorra no es menganito?." La señora no veía bien y no sabía a quién se refería. En el mismo instante los gabarrones de la playa de La Concha se mecían al vaivén de las olas. Al rato escuché que la mujer decía: "... ah, Santi.". Mientras, miraba mi reloj calculando el tiempo que tenía para llegar a la comida y qué camino elegiría para ir. Mi vista se iba del mar, a la playa, al cielo, es decir, seguía a lo mio.

De repente, una pareja se acerca al matrimonio mayor que está a mi lado, él lleva una gorra en la cabeza. Tiene una edad similar. Tras los holas de rigor, la señora que acaba de llegar le dice a la otra, "Siempre te veo, en tal sitio y en este otro, y como tú no me dices nada, pienso que no quieres saludarme. Te haces la sueca y no saludas. Ya no quieres saber nada de mí.". Lo repite mínino cinco veces y en tono de reproche. La otra mujer, la que no veía muy bien, sólo decía. "No te he conocido. Si Fulanito ya me decía, el de la gorra. Miraba pero no os reconocía. Ya no estáis como antes. Habéis cambiado.". Tuvo que intervenir su marido para dejar claro que había ocurrido todo tal y como decía su mujer. Comentó que sólo había recordado un nombre, Santi.

Tanto insistía la señora con los reproches que estuve a punto de levantarme y decirle, "si le sirve de algo, soy testigo que esta señora sólo se acuerda de sus nombres, no se sus caras.". No tuve que hacerlo. Encontraron la manera de ponerse de acuerdo y tener una conversación fluida.

Volví mis ojos al mar, al color azulverdoso, a las olas, a ver como una señora se metía en el agua y otra salía de ella, cuando de nuevo sin apartar la mirada del suave oleaje, presté atención a la conversación. La mujer del reproche le preguntaba a la otra señora por otras personas y en concreto, hablaban de una mujer que estaba muy enferma. Lo que me llamó la atención fue el tono y la manera en que enfocaron el tema. Decían, "... pobre, tan enferma y sola, con lo que era y cómo está.". Intenté desconectar pero no puede. Siguieron hablando de personas que ya habían fallecido, estaban enfermas o tristes.

Lo que más me chocó, fue el morbo que había en toda la conversación. No había un interés de preocupación, aquello parecía un ranking de ver quién estaba peor, quién había perdido más familiares, quién tenía el corazón más castigado y fatigado, qué medicinas eran mejores y qué contraindicaciones tenían....

Después de ponerse al día y de prometerse saludarse si se volvían a encontrar, se despidieron. Volví a mirar el reloj, era hora de moverse para llegar a la comida.

Mientras caminaba pensé en la conservación, en cómo somos los seres humanos, que hay personas a las que les gusta hablar de enfermedades, de problemas, de momentos tristes y a la vez disfrutar de ello. Algo que no comparto y menos sólo por el placer de hablar de ello.

Sólo me quedó una duda que aún no he resuelto, el morbo vendría por el disfrute mismo de la conversación o de saber que una está aún viva y coleando, mientras los demás están en peores circunstancias.... Si es que dudas existencias tan grandes me impiden conciliar el sueño, y no, no echaré la culpa al calor, ni a los ronquidos de los vecinos, ni a las radios altas, ni a la televisión a todo volumen........ ¡Qué veranito me espera!


La imagen de la foto, es una visión parecida a la que tenía desde donde estaba sentada. se ve parte de la playa de La Concha y de su paseo. Está sacada de internet y desconozco su autor. Si alguien lo sabe pondré su nombre.

18 comentarios:

La Gata Coqueta dijo...

Cuatro estaciones
del año tengo
para ti reservadas
en mi interior...

Tolerancia
sinceridad
equilibrio
y entusiasmo

Y todas ellas
las comparto
contigo
en este día

Al desearte
un fin de semana
pleno
de emociones

Con la satisfacción
de disfrutarlo:
en el campo, playa
río o en la montaña

Reuniéndose
con amigos y familiares.
Unos en periodo vacacional
y otros en pronta espera.

Para todos ellos
un radiante verano...

… y para mi
un hasta mañana
que volveré a dejarte
una sonrisa de azahar

María del Carmen

EriKa dijo...

La verdad que ir a la playa o sentarse en un banco conlleva tener gente cerca y escuchar sin querer sus conversaciones, una cosa tienen en común las personas mayores por lo menos la mayoría y es el morbo de la muerte, de los que se van, si ha sido fulanito o menganito...en parte creo que es como decir "sigo aquí".
Lo que me sorprende y mucho es que yo creía que cuando te ibas haciendo mayor estas historias de "tu me has dicho o yo te he dicho" estaban superadas, que la experiéncia de la vida te enseñaba a valorar lo importante y no enfadarte como si tubieras 6 años, pero veo que no, y es fustrante comprobarlo, pensaba que esto ya estaba superado, bueno.. pues a ponerse las pilas y trabajar en conseguir esa armonia que parece que la edad no te da.
Besitos.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Gata guapa

Llego tarde para desearte un feliz fin de semana pero a tiempo para decirte ... feliz semana.

Besotes guapa.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Erika guapa

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Pensaba que con la edad superábamos ciertas cosas o mejor dicho, entendíamos ciertas actitudes. Pero somos así.

Lo mejor de todo ello es que pudieron arreglarlo. Está claro, la comunición siempre es importante, al menos da luz a la oscuridad.

Besotes enormes guapa.

gaviota dijo...

el mar es sosiego es caminar descalza y el encuentro de esa paz que inunda nuestro espiritu viajero besitos gaviota te espero en mis blogs

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Gaviota

El mar para mi además de sosiego, paz y calma, también es bravura, fiereza, olas grandes saltando, diversión, cargar las pilas, olas que buceo y salto, mi refugio...

El mar es todo o casi todo para mi, y tengo la inmensa suerte de nacer y vivir en una ciudad que tiene mar.

Me alegra saber que también para ti el mar es importante.

Un saludo.

La Gata Coqueta dijo...

Leyéndote hace que perciba los sentimientos que transmiten tus palabras, por medio de la poesía o vivencias que van salpicando los momentos.
Ello hace que me resulta muy agradable pasar un rato a tu lado visitándote y comentando.

Un suspiro
enamorado
de un rayo de luna
en el claro del bosque

Un suspiro
enamorado
de las lagrimas del viento
en el claro del lago

Un suspiro
enamorado
del travieso sosiego
en el claro del alma

María del Carmen

Flavio dijo...

¡Hola!
Encontré este álbum de mandalas en Facebook y creí que te gustarían, son creaciones de Laura Podio:

CLICK AQUÍ

¡Saludos!
Flavio

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Gata guapa

Gracias por tus palabras Gata y sobre todo, por tus poesias.

Un besote muy grande guapa.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Flavio

Gracias por la información que de los mandalas. He pinchado el enlace y dice que no se encuentra la página. De todos modos, lo buscaré desde Facebook.

De nuevo, gracias.

Un besote.

anamorgana dijo...

Hola, me gusta el post.Los humanos somos así.
Besos

La Gata Coqueta dijo...

Paso a desearte un expendido fin de semana, con la emoción añadida al celebrar mi santo en el día de hoy.

La fiesta del Carmen la estoy viviendo con especial ilusión y no quería dejarla pasar sin compartirla contigo.

Un murmullo acariciando los sueños del color de las estrellas.

María del Carmen

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Ana guapa

Sí, hay humanos que son asi. Me gusta que haya gente de todo tipo, aunque no comparta su manera de pensar, porque siempre aprendo algo. En este caso, a no hacer lo mismo. ;):

Besotes grandes guapa.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Gata guapa

Es verdad, es el Carmen. Felicidades guapa, disfruta mucho de tu santo y pásatelo de maravilla. No sólo hoy, también todos los días.

La de fiestas que habrá por ahí.....

Besotes grandes guapa.

María Jesús Verdú dijo...

Sí, nunca he entendido porque al ser humano le gusta tanto magnificar lo negativo y la desgracia. Besos y feliz verano

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola María Jesús

Mil perdones por el retraso en contestarte. He estado liada y no he podido conectarme como me hubiera gustado.

En parte estoy contigo, hay personas que disfrutan contantdo lo negativo, pero también hay otras que son todo lo contrario. La verdad que no son muchas, o al menos pasan desapercibidas, pero haberlas haílas como las meigas.

Feliz verano también para tí.

Besotes.

Sanumai dijo...

Muy bonitos tus soliloquios, Mandala, es la poesia y la poesia es Alma.
La vejez es un compendio de como se ha vivido, y en que nos hemos convertido y si hemos superado el pasado.
La mayoria añora su pasado, porque no le gusta vivir su presente,- no todos son así.
Es cuestíon de vivir con alegria siempre el aqui y ahora.
Saludos.
Antonio.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Sumunai

Lamento no haberte respondido antes, pero acabo de ver tu comentario.

Gracias por tus palabras son muy hermosas.

Un saludo.