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lunes, 29 de febrero de 2016

¿Dónde me encontraréis?

Como ya os habréis dado cuenta, sois chicos listos, apenas suelo escribir en este blog. 

Suelo publicar los cursos que imparto, los que dan otras personas y me parecen interesantes.

No, no he desaparecido. Siempre he estado muy cerca, aquí al lado. Simplemente en mi página web, Spiral Áurea, que muchos de vosotros ya conocéis, en el que está también mi otro blog, Comunicación entre dos mundos, vida y muerte.

Ahí encontraréis información sobre el duelo, la mediumnidad, la comunicación y las señales con los seres queridos ya fallecidos; también sobre la canalización, la orientación y resolución de dudas, apoyo y guía en los distintos tránsitos de la vida y la muerte; sobre el crecimiento y evolución personal y espiritual; sobre los cursos, talleres y consultas que realizo.

Nos vemos en Spiral Áurea.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.


martes, 18 de junio de 2013

21 de junio, Solsticio de Verano

Un año más, en el hemisferio norte celebraremos este viernes el Solsticio de Verano y en el hemisferio sur, lo harán con el de Invierno.

He pensado en hacer una pequeña visualización aprovechando la maravillosa energía que tiene el solsticio. 

Quiero dar las gracias a Maribel por recordarme en qué fechas estamos y por animarme a realizar una visualización para el solsticio.
 
Si os animáis, aquí dejo la mía. Cada uno puede crear la suya, añadiendo o quitando lo escrito, dejaros llevar por vuestro corazón y fluir. Esa es la clave, estar abierto a recibir la luz y la energía de este día o la de cualquier otro. 

Si no os gusta o preferís otro tipo de visualizaciones, en el blog encontraréis más. 


Visualización para el Solsticio de Verano

Se puede realizar al aire libre o en casa. Si es fuera, buscad un sitio tranquilo, que os guste y os sintáis bien. Si es en casa, usad la imaginación, la creatividad. Podéis poner una foto del sol o de un sitio luminoso, dibujar un sol, crear uno con tizas de colores, etc.

Viendo el tiempo que hace, elegiré hacerla en casa. Utilizaré uno de mis mandalas. Si hiciera bueno, podría bajar a la playa y dibujar un sol en la arena. 

Primero, una vez elegido el sitio, me sentaré cómodamente, cerraré los ojos sintiéndome una con el Universo, con la totalidad y especialmente una con el Sol, con su fuerza y energía. Sentiré cómo los rayos del sol, llenan de luz cada una de mis células, iluminándolas y cargándolas de vitalidad y energía.

Segundo, los rayos del sol, llevarán su luz a todos los rincones de mi ser, nada quedará tapado u oculto. Las heridas, los miedos, las inseguridades, se llenarán de luminosidad; y así será más fácil trabajar con ellas, sanando lo que esté herido o resaltando lo que está bien y sano.

Tercero, respiraré el color dorado del sol. Sentiré que la energía vigorizante, recorre todo mi cuerpo, iluminándolo, nutriéndolo, tonificándolo, energetizándolo. Me envolveré en una burbuja dorada y seguiré respirando luz dorada. Sentiré cómo me lleno de vitalidad y fuerza. Vibraré con la energía del sol.

Cuarto, visualizaré que los rayos del sol, cubren toda la tierra y a todos los seres que vivimos en ella, de luz, energía, vitalidad, llegando a cada uno de nosotros lo que necesitemos. Y volveré a respirar la luz dorada del sol.

Quinto, estaré así un tiempo, el que pueda. Para conectar con la energía no hace falta estar mucho tiempo, se hace de manera inmediata. Quién quiera o le apetezca estar más tiempo, puede hacerlo. Dejaros llevar por la intuición, fluir.

Sexto, poco a poco, abriré los ojos, y daré las gracias al Universo, al sol, a la energía, a la luz y al amor que nos envuelven, y a todos los seres que cuidan y velan por nosotros.

Séptimo, estiraré las piernas y seguiré mi vida cotidiana; eso sí, con las "pilas cargadas".


Dentro de unos días, celebraremos la mágica noche de San Juan; de la luz pasaremos al fuego, a quemar lo que no es necesario. Quién quiera puede utilizar la misma visualización con algunos cambios, por ejemplo, pensando en qué quiere eliminar de su vida. 

Os animo a que estéis cinco minutos con vosotros mismos, que es lo que se puede tardar en hacer la visualización, y sintáis cómo la maravillosa fuerza del Solsticio de Verano o de Invierno os carga de luz y amor.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

martes, 19 de marzo de 2013

Celebrando el Equinoccio de Primavera 2013

Mañana día veinte, celebramos el equinoccio de primavera en el hemisferio norte.

Damos la bienvenida a llegada de la primavera. Salimos del largo invierno, duro, lluvioso, oscuro, para llegar a la época de la luz, de los aromas, a lo nuevo, a la explosión de color y alegría.

Todo es cíclico. Para poder disfrutar de lo nuevo, ha hecho falta una época de introspección, de mirar hacia dentro dando tiempo a que los pensamientos, sentimientos, proyectos e ideas maduren, y tras una etapa de meditación comenzaremos a ver sus frutos. Entramos en un ciclo nuevo, lleno de energía, de fecundidad, de crecimiento e impulso.

Para celebrar la primavera, y entrar llena de vigor y cargaba de energía, he pensado en hacer mañana, una pequeña y sencilla visualización. Puede durar unos cinco o diez minutos. Quién quiera puede realizarla los días que lo desee y además, os propongo que la personalicéis, la hagáis vuestra y añadáis lo que deseéis.


Visualización

Primero, buscaré un lugar tranquilo, si puede ser al aire libre mejor, en el que estar cómoda y sentirme a gusto.

Segundo, observaré a mi alrededor, contemplando el paisaje, los colores que me rodean, sintiendo que soy una con la naturaleza, una con la Tierra, una con todos los elementos, una con el Universo.

Tercero, dejarme llevar, fluir con las ideas y sentimientos que lleguen

Cuarto, conectaré con mi yo interior, conmigo misma.

Quinto, cargarme de esa energía maravillosa, siendo una con Todo e irradiando y compartiéndola con los demás.

Sexto, poco a poco, comenzaré a moverme, a sentir mi cuerpo. Daré las gracias al Universo, al Todo, a la Fuente Divina de todo Amor Incondicional. Cada uno a quién desee.

Séptimo, estaré lista para disfrutar del mundo y de los momentos que me toque vivir en esta etapa de mi vida.


Disfrutad mucho de esta época del año cargada de aromas y de color; en definitiva, de vida. Feliz primavera.


La imagen es de un mandala mio.

martes, 18 de septiembre de 2012

La comunicación, un puente abierto a aprender

Comunicarse es una necesidad del ser humano, es la herramienta que nos permite expresar lo que sentimos.

Podemos relacionarnos a través de la palabra, del arte, de las miradas, de los sueños, de los silencios, de los abrazos, a nivel espiritual y del alma, etc. 

Comunicarse es ir más allá de hablar, porque es abrirse a uno mismo para sí y hacia los demás.

Hace pocos días, una chica de veinte años me comentaba que se sentía bloqueada y notaba que se estaba consumiendo porque no podía comunicarse con nadie mientras trabajaba. Decía, que podía hablar pero no comunicarse. Era muy consciente de que necesitaba contar lo que le ocurría y sentía, y no encontrada con quién hacerlo.

Expresar en voz alta, contar lo que sentimos o pensamos a otra persona, es una especie de desnudo integral que no tiene que ver con el físico. Incluso puede llegar a ser más vulnerable, porque muestra cómo somos, en qué momento estamos de nuestra vida, con qué miedos o inseguridades estamos luchando o triunfando, qué sueños o deseos tenemos y qué estamos haciendo para conseguirlos.

Saberse escuchado es importante para el ser humano; nos sentimos queridos, importamos a todos los niveles, físico, mental, espiritual. Somos un todo, y nos damos a conocer a los demás.

La comunicación es de ida y vuelta, es decir, se trata de saber hablar y escuchar. Cuándo debemos expresar, compartir ideas, ocurrencias, vivencias, y saber cuándo debemos estar en silencio, ocupándonos de los demás. Es una experiencia enriquecedora, que nos permite aprender de los seres que nos rodean. Compartimos momentos de proximidad muy íntimos sin ser rozados más que por la acción de ser escuchados; y con suerte, puede que además comprendidos.

No se necesita nada para comunicarse, salvo la de estar abiertos a ser, a compartir, a estar, a dar y a recibir, a aprender. A veces, entenderemos lo que sienten o piensan los demás porque es lo que hemos vivido. Otras en cambio, nuestras ideas pueden ser completamente opuestas y si estamos dispuestos a escuchar con el corazón, veremos que aún siendo distintos, nos une el hecho de compartir un espacio, un tiempo único donde lo realmente importante es el poder expresarse y saberse escuchado.

La comunicación es imprescindible, pues sin ella, nos vamos apagando, nos bloqueamos y perdemos la ilusión. Saberse escuchado, es un aliciente para seguir pensando en voz alta, para sentir a pleno pulmón y a abrir el corazón a aires nuevos que traen consigo la renovación, el impulso, la valoración y el amor hacia uno mismo y los demás.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

lunes, 10 de septiembre de 2012

El sueño de Angelita está en marcha

A veces, lo sueños también se cumplen. Y este lleva en marcha muchos años.

Esta historia tiene varios personajes, el principal se llama Angelita. Es una mujer con mucha fuerza y energía. Es acogedora a igual que su familia, y derrocha una vitalidad que a veces cuesta seguir aún siendo más joven.

Uno de los sueños de Angelita, era dar a conocer y reunir las obras de su padre, Lorenzo Luis Yanguas. Lorenzo era músico y compositor, fue profesor de música en un pueblo de Navarra y escribió numerosas obras para bandas, especialmente, bailables. Por una serie de circunstancias, entre ellas la guerra civil, hizo que su obra quedara repartida en muchos lugares, perdiéndose algunas de sus obras.

Gracias al tesón de Angelita, de su empeño, que ha ido poniéndose en contacto con músicos y bandas, poco a poco la obra de Lorenzo, ha ido reuniéndose. Este sueño, tiene una página web, dedicada a la obra de su padre. En ella, además de su vida, podremos encontrar, un archivo digital, desde el que lo desee tener acceso a sus composiciones.

La página se llama, Lorenzo Luis Yanguas; sus autores, siguen la estela de Angelita y de Lorenzo, se trata de una nieta y de uno de sus biznietos, Marian y Odei, también músico, quienes han hecho posible que la ilusión de su madre y abuela sea posible.

Cuando conocí esta historia me gustó, porque para ella, su padre está vivo, y es real a través de su trabajo. Oír hablar a Angelita de su padre, y el amor con el que quiere que su obra pueda volver a estar junta, es admirable. Han pasado muchos años desde la muerte de Lorenzo, pero eso no ha desmotivado a Angelita, cuya vitalidad es enorme y contagiosa. Esa misma fuerza es la que ha hecho posible que pasados tantos años, se haya podido poner en marcha este proyecto.

Y, ayudando a Angelita, están sus hijas y su nieto; buscando, registrando, subiendo a la red y poniendo a disposición de quienes lo deseen, la obra de su abuelo.

Ahora mismo, no se quién está más contento, si Lorenzo viendo que su obra está junta o su hija Angelita que está ve que su sueño se está haciendo realidad. Esta historia aún no ha acabado, se ha sembrado mucho y ahora, se puede comenzar a ver parte de sus frutos. 

Es hermoso comprobar cómo los sueños se pueden convertir en realidad. En este caso, los ingredientes que lo han hecho posible son, la confianza y el amor. El amor de un hija hacia su padre, y de unas hijas y nietos hacia la suya. Y por supuesto, la fuerza, el tesón y el hecho de ser una familia unida y que cree en ellos, en sus posibilidades.


La foto es de Lorenzo Luis y tengo el permiso de la familia para publicarla

jueves, 16 de agosto de 2012

Al mal tiempo, una sonrisa

Es verano, hace calor, el ambiente está crispado, y además de por la temperatura que marca el termómetro, por la subida del IVA, los gastos que se incrementan, las preocupaciones por la economía, trabajo, etc.

En los medios de comunicación repiten constantemente unas palabras raras que por mucho que hablen de ellas, he decidido que no quiero aprenderlas, como prima de riesgo, subidas y bajadas de la bolsa, y otras parecidas. Me he declarado objetora de conciencia económica.

Prefiero seguir siendo una ingenua que vive el día a día de la mejor manera posible, poniendo buena cara al mal tiempo, siendo positiva e ir solucionando los problemas o situaciones adversas cuando lleguen. Quiero ocupar mi energía en estar bien porque en el caso de que la situación sea mucho peor, necesitaré de toda ella para salir adelante.

Y como las cosas no suceden por casualidad, he conocido a una persona que mira la vida de un modo parecido, intentando ver su lado bueno, aportando su granito de arena llenando de sonrisas nuestros corazones, ayudando a trabajar las emociones en el ámbito laboral y a nivel particular, utilizando sus herramientas, el humor.

Es cierto, que no siempre se consigue arrancar una sonrisa cuando el corazón sufre, pero mi deseo es que al ver este vídeo aunque sea por un instante veamos el lado divertido de la vida, de la crisis, de lo que nos rodea, para así afrontar cualquier meta o socavón que tengamos delante, llenos de vida y energía.

Os dejo en compañía de Xudurka, toque de nariz en euskera, o lo que es lo mismo con Ana Eguiazabal y su vídeo. El sonido no es el mejor, pero se entiende lo que dice. Espero que os guste.






El vídeo está en youtube y tengo el permiso de Ana Eguiazabal para compartirlo con todos. Y la foto está sacada de internet y desconozco quién es su autor.

martes, 1 de noviembre de 2011

Observando la vida desde unas lentillas temporales

Esta semana pasada he tenido problemas de visión debido a un cambio de lentillas. Sabía que era algo temporal y que vería peor de lo habitual. Aún así han sido cuatro días en los que he visto doble y algo borroso. Acostumbrada a ver de maravilla, cuesta adaptarse a ver mal o no tan bien.

El primer día que estrené estas lentillas temporales, decidí ver todo lo mejor que pudiera, hacer una vida totalmente normal. Me esforzaba en intentar encontrar el equilibrio perfecto que me permitiera ver de cerca y lejos sin problemas. Cerraba el ojo izquierdo y hacía la prueba; luego el derecho, y así sucesivamente. Supongo que verme andar por la calle tuvo que ser divertido, verían a una persona guiñando los ojos constantemente. A pesar de todos mis intentos no conseguía ver correctamente.

Al cabo de cuatro horas, claudiqué. Me di cuenta que no tenía que hacer ningún esfuerzo sino adaptarme a la nueva situación. A partir de ese momento, me conformé con aceptar de buen grado todo lo que viera, ni más ni menos; sin agobiarme, sin pretender ver más de lo que podía dada mi capacidad. Indudablemente, mi vista continuó sido semiborrosa, pero al cambiar mi actitud y relajarme, conseguí que mis ojos enfocaran realmente lo que era útil para mi, lo necesario.

Al día siguiente, aunque la visión seguía siendo borrosa en algunos momentos, fue más llevadero; y el tercer día, conseguí ver la pantalla del móvil y poder leer los mensajes que tenía sin demasiados problemas. Me di cuenta que si miraba de refilón conseguía una mejor visión. Inclusive puede escribir, ver y leer en el ordenador sin cansarme demasiado. Todo un lujo.

Todos estos pequeños inconvenientes, que es lo que han sido, me han hecho pensar en cómo vivo la vida. Si me centro en lo realmente importante o si mi enfoque se desvía y acabo despistándome más de lo debido. Quizá le doy demasiada importancia a temas que no la tienen y debo aprender a vivir, a llevar la vida tal y como se presenta sin mayor pretensión que disfrutar de ella. Se que es algo que intento o procuro hacer desde siempre, pero hacer reajustes o pararse a pensar y reflexionar en ello de vez en cuando, tampoco está de más.

Así que, más que a conclusiones nuevas, me he reafirmado en varias cuestiones. La primera es que aunque a veces intentes dar lo mejor de ti, la vida te obliga a adaptarte, a ser camaleónica y esa es una cualidad muy importante para disfrutar de la vida.

Si acepto la nueva situación que me brinda la vida, y me adapto a ella, fluyo más y mejor. Fluir en contraposición a esfuerzo terco que no lleva a ningún lado. Al poner menos barreras, daré más y mejor de mi, y aunque parezca una contradicción, acabaré por distinguir lo realmente importante de lo más superfluo.

Una más, los cambios son adaptaciones, y aunque a veces cuesta hacerse a ellos, traen grandes beneficios a todos los niveles.

Y la última, aunque ya tengo mis lentilla habituales y vuelvo a ver perfectamente, no me olvido de lo vivido y lo integro en mi vida, en mi visión y enfoque de ella. 

Ha sido una prueba bonita, en la que la vida me ha dado la oportunidad, una vez más, de poner en práctica mi filosofía de vida. Y no está nada mal este tipo de exámenes sorpresa.


La foto está sacada de internet, desconozco quién es su autor. 

martes, 12 de octubre de 2010

La muerte, el suicidio y la Luz

Si queréis seguir leyendo más sobre éste tema, os invito a leer otro blog mío dedicado a la mediumnidad, a la comunicación con los seres queridos ya fallecidos, se llama Comunicación entre dos mundo, vida y muerte.

Natalia me preguntaba en un correo entre otras cuestiones, si las personas que se han suicidado se quedan en el limbo en una especie de bucle temporal o por el contrario avanzan y continuan su camino.

La muerte, es ese tránsito inevitable por el que todos debemos pasar antes o después. Voy a hablar desde mi experiencia, al margen de la religión y de la filosofía.

Todos los seres al morir pasamos a un plano en el que disponemos del tiempo suficiente para revisar nuestra vida y tenemos la oportunidad de seguir evolucionando, dando igual si nuestra muerte ha sido provocada por nosotros o por otros; ha sido accidental, natural o debida a una enfermedad. Lo que en esta vida, en este plano material, llamado tierra damos importancia, pasado al plano espiritual carece de ella. Intentaré explicarme mejor.

La muerte por mucho que nos asuste, nos de miedo, es mucho más sencilla de lo que parece. Dejamos de vivir en el plano físico para hacerlo en el plano espiritual. Da igual si somos ateos, agnósticos, religiosos practicantes o no. Una vez en el otro plano, estos conceptos desaparecen y en consecuencia también lo hacen las etiquetas que ponemos a lo bueno, a lo malo; al premio, al castigo; es decir, al cielo y al infierno. Dependerá de nuestra formación intelectual o religiosa que demos unos nombres u otros a lo que ocurre, el paraíso, Dios, la Energía, Luz, Amor, etc... Lo mismo sucede con la culpa, el castigo, el infierno.

Aquí en la tierra tenemos el concepto de que suidarnos es atentar contra Dios, luego es pecado. Se nos olvida que el ser humano tiene libre albedrío y significa que puede elegir, por muy duro que sea, la manera de morir. Quiero dejar claro que diciendo esto no estoy animando a nadie a quitarse la vida.

En cuanto a mi experiencia con seres que decidieron suicidarse es similar a los que lo han hecho de otra manera. Cada ser vive su transición según su conciencia, su grado de evolución, dando igual si ha sido un ermitaño, un asesino, un santo, etc. Indudablemente un ser que ha tenido una vida complicada, compleja, dolorosa, atormentada, necesitará más tiempo para serenarse y comprender sus decisiones que otro que ha tenido una vida más armoniosa. En el plano espiritual, no existe la culpa, el castigo. Está el Amor que todo lo arropa; nos da libertad para recapacitar, reconsiderar nuestros hechos y la oportunidad de quedarnos entre nuestros seres queridos o seguir avanzando en nuestro camino evolutivo.

Recuerdo dos casos en los que dos personas habían decidido quitarse la vida. En el primero de ellos, una madre, necesitaba entender porqué su hija había tomado una decisión tan dura y límite. Apareció la chica, estaba llena de luz y de amor.

Viendo el sufrimiento de su madre, ésta se sentía culpable por no haberlo podido evitar, su hija sólo tuvo palabras de cariño para ella. Le explicó todo lo que su madre necesitaba saber y sobre todo, le dejó muy claro que no era culpa de nadie, que ella estaba muy bien, que había aprendido de aquella experiencia, estaba llena de paz, rodeada de familiares y continuaría estando cerca de su madre y sus hermanos, ayudándoles y acompañándoles siempre que le necesitaran.


Esta madre se sintió liberada al ver que su hija estaba bien, y aunque el dolor no había desaparecido, me comentó que había sentido una paz muy grande al poder hablar con ella y entender cómo y porqué había sucedido todo.

En el segundo caso, esta vez era un chico que después de varias intentonas había conseguido irse dejando una familia desconsolada. No había sido capaz de enfrentarse a una situación que a él le resultaba insuperable.

También esta vez era una madre la que se comunicó con su hijo. El fallecimiento había sido hacía poco y el chico estaba en pleno proceso de transición. Constantemente pedía perdón a su madre por su marcha. Necesitaba sentirse perdonado para poder seguir avanzando. Su madre le dijo que le había perdonado desde el primer momento. Al principio, le costó entender que nadie le culpaba de nada.

Su madre, habló con él, le comentó que le perdonaba aunque no entendía la decisión que había tomado. Le pidió que avanzara, que se liberara de su propia angustia y que se fuera tranquilo. Poco a poco, el chico se fue tranquilizando. Finalmente pudo dar el paso, yéndose a la luz.


Al final, cuando pasamos al otro plano, lo que nos retiene somos nosotros mismos, ya sea porque necesitamos más tiempo para reflexionar, avanzar o porque hemos decidido quedarnos para ayudar a los que queremos, no la forma en que hemos muerto.



La imagen de la foto la he sacado de imágenes de Google y desconozco quién es su autor.